9 de Julio en la LNB

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GASTÓN TORRE RENOVÓ Y SEGUIRÁ EN “9”

Premio al esfuerzo. La garra de Torre fue un factor central para lograr la permanencia ante Quilmes. 

9 de Julio continúa sumando piezas para afrontar su tercera campaña en la Liga Nacional. Esta vez, la incorporación es una cara más que conocida: tras dos temporadas en las que se ganó el cariño de los riotercerenses a puro corazón y entrega, Gastón Torre recibió el voto de confianza de la dirigencia y renovó por un año más su vínculo con “el Patriota”.

Con la firma todavía “fresca”, el base nacido hace 27 años en Las Perdices dialogó con el departamento de prensa de la institución y expresó: “La verdad es que me siento muy contento. Me siento muy identificado con el club y el proyecto que se está llevando a cabo. Que hayamos podido llegar a un acuerdo es algo que me da una enorme satisfacción y me entusiasma mucho para todo lo que se viene. Estoy muy agradecido de recibir la confianza y poder estar un año más en Río Tercero, donde estoy muy bien y cómodo”.

En cuanto a los objetivos, subrayó que “serán planteados por Sebastián González”, aunque aclaró que todavía no se pudo juntar con el entrenador “para conversar qué es lo que pretende del equipo y de mí”. “Claramente trataremos de hacer las cosas lo mejor posible y transitar por una temporada tranquila sin tener que sufrir lo que sufrimos esta última Liga. Sin dudas, vamos a dejar todo y seguramente lo lograremos”, se ilusionó.

En el mismo sentido, Torre, que promedió en la pasada campaña 5.7 puntos, 2.6 rebotes, 1.3 asistencias y 20.6 minutos, aseguró que trabajará para pulir sus falencias y se mostró confiado para llegar de la mejor manera a la pretemporada tras una operación para solucionar una hernia en su ingle.

Por último, analizó los recientes arribos de Mariano García y Diego Brezzo: “Los conozco a los dos y sé que son dos grandísimos jugadores y mejores personas. Estoy seguro que van a sumar mucho y aportarán muchísimas ganas como tenemos todos. Me entusiasma cómo se va a armando el equipo. Las cosas pintan bien por los nombres que llegaron y los que suenan para reforzarnos”.

Faltan cuatro. Después de fichar a Torre, García y Brezzo y asegurar la continuidad de Martín Melo y Diego Gerbaudo, la dirigencia de 9 de Julio concentrará sus esfuerzos en la búsqueda de las cuatro fichas mayores restantes. La idea inicial es contratar a un escolta y un alero nacionales y dos internos foráneos.

> Foto: Ligateunafoto.com / Archivo.

EL PATRIOTA VA TOMANDO FORMA: CONTRATÓ A MARIANO GARCÍA Y DIEGO BREZZO

Mantiene la tonada. Una vez más, la dirigencia de “9” apostó por jugadores nacidos en Córdoba.

Confirmando los rumores que circularon durante las últimas horas, 9 de Julio anunció a sus primeros refuerzos para afrontar su tercera campaña en Liga Nacional: durante la 2012/2013, los internos cordobeses Mariano García y Diego Brezzo estarán bajo las órdenes de Sebastián González para defender los colores del “patriota”.

“El Garra” García (25 años, 2.02 metros), llega tras dos temporadas en Atenas y registra pasos por San Martín de Marcos Juárez y Argentino de Junín. En su debut con “el Griego”, fue dirigido por González y promedió 7.3 puntos y 2.6 rebotes por partido, mientras que en la última temporada sus números decayeron a 4.9 tantos y 2 recobres por noche. El ala pivot-alero se destaca por su tiro externo (37.7 por ciento en la 2011/12) y por su versatilidad y talento.

Por su parte, el “Chipi” Brezzo (28, 2.06) posee una dilatada trayectoria. Surgido de la cantera de Atenas, pasó por Quilmes de Mar del Plata, Gimnasia de Comodoro (en LNB), San Martín de Marcos Juárez, Banda Norte de Río Cuarto y Tomás de Rocamora de Concepción del Uruguay (en TNA). En este último, el pivot promedió 10 puntos y 6.9 rebotes y, lo más importante, logró continuidad después de distintos problemas físicos (en 21 partidos, jugó 25 minutos de media).

Con los fichajes, la dirigencia de 9 de Julio reafirma una sana costumbre: apostar, en la elección de las fichas nacionales, por jugadores nacidos en Córdoba. Brezzo y García se sumarán Diego Gerbaudo y Martín Melo, quienes ya tenían contrato vigente con el club.

Siguen las negociaciones. El parte de prensa emitido por la institución, además, subraya que están trabajando para cerrar las contrataciones de un escolta y un alero nacionales. En cuanto a los foráneos, el comunicado destaca que para las posiciones de “4” y “5” las opciones son variadas e incluyen a Jerome Meyinsse -figura en el debut “patriota” en LNB-, Jaz Cowan o Greg “La Bestia” Lewis.

> Fotos: Gentileza Sucesos CdeU y Ligateunafoto.com.

LA PERMANENCIA, A PURO CORAZÓN

Abrazo final. La unión del plantel “Patriota” fue la clave central para permanecer en la máxima categoría.

Comentario: Nicolás Colautti / Básquet Blog.

Que pasó un año plagado de turbulencias, no quedan dudas. Que deberá mejorar infinidad de cuestiones es una certeza. Pero nada podrá empañarle la fiesta. ¿Una fiesta por esquivar el descenso, luego de una temporada muy floja? Así es: 9 de Julio debe festejar a lo grande su triunfo ante Quilmes (3-1) en la serie por la permanencia. Y, con él, todo el básquet cordobés.

Motivos para descorchar, más allá de todos sus padecimientos, le sobran. Con el corazón y una entrega innegociable como principales argumentos, “el Patriota” le puso el pecho a las balas y mantuvo una plaza basquetbolística hermosa para los fanáticos cordobeses de la pelota naranja. Un dato es contundente: por segunda vez en la historia, Córdoba tendrá dos equipos en la máxima categoría por tercera temporada consecutiva (antes, fueron Atenas y Asociación Española, del 85 al 87).

El hecho debe celebrarse. Más aún, teniendo en cuenta que se consiguió a partir de un equipo con firmes raíces mediterráneas, que contó con seis jugadores mayores nacidos en la provincia. Gastón Torre, Diego Gerbaudo, Gastón Luchino, Martín Melo, Emiliano Martina y Pablo Orlietti lucharon contra viento y marea para dejar ahí, bien arriba, al elenco riotercerense. Con mejores y peores rendimientos, pero siempre dándolo todo, al igual que los más que integrados foráneos Jaz Cowan, Sam Clancy y Josimar Ayarza.

A ellos se sumó, en el momento justo, el hombre clave para la permanencia. Cuando el barco amenazaba con hundirse y la crisis dirigencial-deportiva se agigantaba, Sebastián González, el entrenador más importante de la historia del club, regresó para tomar el mando y llegar a buen puerto. Apelando, precisamente, al juego colectivo y la garra nacional (revitalizó, sobre todo, a Torre, Luchino, Martina y Gerbaudo), el DT regaló seis victorias en los últimos siete encuentros y consiguió el objetivo primordial.

Sin esa “tonada cordobesa” en el plantel, el sentido de pertenencia y la altísima química grupal -traducida en pasión por la camiseta- hubiesen sido imposibles de lograr. Quizás, esa fue la principal diferencia con su rival marplatense: Quilmes nunca logró tener un equipo sólido y deberá volver a empezar desde abajo.

Claro que las cuestiones para replantear son muchas. Soportar un año más con numerosos problemas y chispazos internos parece insostenible. En lo estrictamente deportivo, se descuenta que el presupuesto seguirá siendo acotado, aunque no deberá ser una excusa para intentar dar un salto de calidad y mejorar un récord general de 30 derrotas y apenas 18 victorias. La clave estará en ajustar la elección de los posibles refuerzos, sin desmontar una estructura apoyada en el sacrificio diario de dirigentes, técnicos y jugadores. El fiel público de Río Tercero, y toda una provincia que respira básquet, estarán agradecidos.

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> Foto: Diego Berrutti / Ligateunafoto.com

EL PATRIOTA CERRÓ LA SERIE EN MAR DEL PLATA Y LOGRÓ LA PERMANENCIA

Además de convertir 20 puntos, Gastón Luchino brilló en el cuarto final para mantener a “9” en Liga Nacional.

Cobertura: Mariana Isa / Especial para Básquet Blog.

En un partido que supo controlar y manejar con un buen trabajo en conjunto, característica que lo mantuvo entero hasta en los peores momentos, 9 de Julio venció a Quilmes por 82 a 74 y abrochó su permanencia en Liga Nacional. “El Patriota” mostró un excelente primer tiempo y tuvo que pelearla en un complemento parejo que, esta vez, supo definir. Gastón Luchino, sin dudas, fue la figura de la noche con 20 puntos (4 de 5 en triples), 4 rebotes y 4 asistencias.

Desde el inicio, “9”, mostró por qué se iba a encontrar con una victoria de Mar del Plata. Con un Jaz Cowan encendido, sacó una buena ventaja en el primer cuarto y, a falta de 4 minutos para el cierre, el parcial era de 14 a 7 a su favor, con 7 puntos del foráneo. A partir de una ofensiva certera y una defensa férrea, pudo aprovechar los errores del local y escaparse (24-18).

Sin embargo, en el segundo período entró en escena Cedric Moodie para darle un respiro al “Cervecero”. Con 10 tantos en el parcial puso a su equipo a tiro nuevamente, y producto de un triple de Facundo Piñero a falta de un minuto, el marcador quedó igualado en 36, pero Sam Clancy y un bombazo de Luchino devolvieron la ventaja a los cordobeses antes del descanso largo (43-38).

En el regreso al campo de juego, Quilmes hizo ilusionar a su gente, se adelantó en el tanteador en algunos pasajes del cuarto, pero varias pelotas perdidas y la efectividad de Luchino, anotando dos triples más, le dio a 9 de Julio un parcial de 12 a 3 para quedarse con el tercer parcial (63-56).

En los últimos diez minutos, Quilmes intentó, pero tropezó con sus limitaciones, con el nerviosismo y toda la presión que tenía encima. Clarence Matthews y Phillip Mc Hopson empezaron a jugar el partido que se esperaba de ellos, pero no alcanzó. “El Patriota”, con un Clancy dueño de los rebotes en ambos tableros (bajó 8) y autor de 14 puntos, y la efectividad de Luchino y Cowan, estableció una ventaja que varió entre los 7 y 8 puntos para cerrar la serie con autoridad y quedarse en la máxima categoría una temporada más. Para Quilmes quedó el sabor amargo  de un nuevo descenso, el tercero en su historia.

SÍNTESIS

Quilmes (74): Nicolás Ferreyra 10, Phillip Mc Hopson 18, Gregorio Eseverri 2, Axel Weigand 4, Clarence Matthews 20 (FI); Louis Truscott 5, Cedric Moodie 10, Facundo Piñero 5. DT: Roberto Martínez.

9 de Julio (82): Diego Gerbaudo 10, Gastón Luchino 20, Josimar Ayarza 14, Jaz Cowan 14, Sam Clancy 14 (FI); Gastón Torre 2, Emiliano Martina 6, Pablo Orlietti 2. DT: Sebastián González.

Parciales: 18-24; 20-19; 18-20; 18-19.

Árbitros: Alejandro Ramallo, Roberto Smith y Fabricio Vito.

Estadio: Polideportivo Islas Malvinas (Mar del Plata).

> Foto: Gentileza Demián Schleider / Infoliga.com.ar

EN UN FINAL INFARTANTE, QUILMES VENCIÓ AL PATRIOTA Y ESTIRÓ LA SERIE

Hopson estuvo intratable y le dio aire a Quilmes con sus 37 puntos. La historia continuará el viernes. (Foto: Gentileza Infoliga.com.ar)

Estuvo ahí, a sólo un pasito de la permanencia. Peleó, se recuperó de una desventaja enorme y pudo haber concretado la hazaña, pero el sabor dulce se transformó en un trago más que amargo: después de perder la delantera en el cierre del tiempo regular, 9 de Julio no pudo hacer pie en dos prórrogas infartantes y cayó por 94 a 88 ante Quilmes de Mar del Plata, que descontó y puso la serie 1-2. Phillip Mc Hopson, con 37 puntos, 10 rebotes y 7 asistencias, fue el héroe para “el Cervecero”, que prolongó el suspenso hasta el próximo viernes.

Todo, absolutamente todo, parecía preparado para que “el Patriota” logre dar un batacazo histórico. Desde el arranque, en un marco rodeado de nerviosismo y tensión, el conjunto “Tricolor” tomó distancia con un actor principalísimo: monopolizando las ofensivas, Hopson fue marcando una diferencia que alcanzó los 19 puntos promediando el tercer cuarto (51-32) y dejó la cuestión al borde de la sentencia. ”9”, errático y superado, quedó en una encrucijada: o tiraba la toalla y “guardaba” energías para el cuarto partido, o intentaba la heroica. La respuesta fue contundente: con un corazón inmenso y los bombazos de Gerbaudo, Martina y Masieri (dos triples fundamentales cada uno), se recuperó de la sequía (lanzó 9/32 de campo en la primera mitad), metió un parcial tremendo de 27 a 10 y pasó al frente (61-59, a 6m24s). En un final tremendo, Hopson (¿quién si no?) le permitió al dueño de casa aguantar cada escapada de los riotercerenses (llegaron a estar 68-63 arriba, a 2m) y, con dos libres a cinco segundos de la chicharra final, sacó a los suyos del infierno y forzó la prórroga (71-71).

A continuación, el unipersonal del base “cordobés” cedió el paso a la aparición de algunos actores de reparto claves para que Quilmes domine, por una luz, el suplementario. Weigand, Eseverri (los únicos en superar la decena de puntos), Truscott y Moodie le dieron el liderazgo (80-77) hasta que Gerbaudo descontó (goleador con 22 tantos) y le dio la última chance a Luchino, que corrió la cancha con la soga al cuello y volvió a igualar (81-81).

En el desenlace, el esfuerzo “celeste” se topó por enésima ocasión con Hopson, que volvió a romper la defensa y, aunque marró varias veces desde la línea, le regaló una ventaja definitoria a su equipo (89-83). Cansado, sin el aporte del tridente extranjero (totalizó sólo 23 puntos) y sin variantes (Gerbaudo, Torre y Martina se fueron por cinco faltas), 9 de Julio no tuvo más alternativas ni soluciones mágicas. En pocas horas, deberá dar vuelta la página, dejar atrás la desazón y mentalizarse para lo que será, sin dudas, otra batalla épica.

SÍNTESIS

Quilmes (94): Nicolás Ferreyra 7, Phillip Mc Hopson 37, Gregorio Eseverri 12, Axel Weigand 11, Clarence Matthews 8 (FI); Cedric Moodie 8, Facundo Piñero 3, Louis Truscott 8. DT Roberto Martínez.

9 de Julio (88): Diego Gerbaudo 22, Gastón Luchino 6, Josimar Ayarza 15, Jaz Cowan 3, Sam Clancy 5 (FI); Emiliano Martina 12, Pablo Orlietti 8, Gastón Torre 11, Leandro Masieri 6, Lucio Reinaudi 0. DT: Sebastián González.

Parciales: 16-14; 20-13; 20-22; 15-22; 10-10 (1TS); 13-7 (2TS).

Árbitros: Alejandro Chiti, Juan Fernández y Leonardo Mendoza.

Estadio: Polideportivo Islas Malvinas (Mar del Plata).

9 DE JULIO SUFRIÓ HASTA EL FINAL PERO QUEDÓ A UN PASO DE LA PERMANENCIA

Deja la piel. Gastón Torre volvió a demostrar sus ganas y fue determinante para levantar a “9” en los momentos más complicados.

El festejo final lo sintetizó todo: a este equipo, que llegó rodeado de problemas a la temible lucha por permanecer en la máxima categoría, sólo le importa ganar como sea. ¿Que jugó mal? Puede ser. ¿Que “zafó” de la derrota? Sí, una y otra vez. ¿Que se benefició con un fallo polémico de los árbitros en el final? Sin lugar a dudas. Pero nada de eso pudo arruinarle la fiesta. Y no era para menos: con el corazón como principal argumento, 9 de Julio superó en un cierre agónico a Quilmes por 72 a 70 y puso la serie por la permanencia 2-0. Gastón Torre, un guerrero digno de las mejores películas de acción, fue el hombre de la noche gracias a sus apariciones en los momentos más calientes.

Tal como se preveía, el inicio del encuentro ya no iba a ser tan cómodo para “el patriota”. Mostrando una actitud defensiva muy diferente a la del juego que abrió la serie, el conjunto marplatense cerró su aro, provocó pérdidas y bajó muchísimo la efectividad del local (en 5 minutos, lanzó 3/10 de campo), lo que le permitió correr el contragolpe y llegar al aro con suma facilidad para escaparse y renovar su ilusión (17-7). Ante la falta de respuestas -sobre todo defensivas-, Sebastián González movió el banco y encontró la solución rápidamente. Torre y Martina reemplazaron a los erráticos Cowan y Ayarza y, con un perímetro “petiso” (quedaron Gerbaudo y Luchino) y la efectividad de Clancy (brilló en el arranque; totalizó 12 puntos más 9 rebotes), llegó el parcial de 12 a 2 que emparejó la cuestión (19-19). En el segundo, “9” confirmó esa remontada: mediante los bombazos de Gerbaudo y las “guapeadas” de Torre (9 puntos, tres recuperos, dos rebotes y una tapa), se alejó más que nunca (39-30) y pudo estirar, pero un triplazo sobre la chicharra de Mc Hopson (más enchufado que el martes, fue el goleador con 24) dejó todo abierto (40-35).

En el complemento, la influencia del nerviosismo y la presión alcanzó su pico máximo. Mientras más minutos transcurrían, más crecía el dramatismo, lo que se tradujo en equivocaciones, baja eficacia y cambios constantes en el liderazgo. Así, hasta llegar a un cierre para el infarto. Aprovechando los recuperos de Torre, Gerbaudo facturó (esencial con 19 tantos) y el dueño de casa volvió a escaparse (66-59, a 5m6s). Sin embargo, la dupla Hopson-Matthews (40 puntos entre ambos) hizo añicos la diferencia en un ratito y paralizó Río Tercero (70-70, a 39s). A continuación, Clancy tomó un rebote ofensivo, recibió la falta y anotó un simple para dar paso a la jugada decisiva: con 16 segundos en el reloj, Ferreyra quedó solísimo frente al aro y erró un triple que, excepto un milagro, hubiese regalado la victoria al “Cervecero”. Pero la tensión no terminó ahí. Cowan también falló uno desde la línea (72-70, a 14s) y Weigand, desde el mismo sitio, desperdició uno y lanzó a errar el otro. En el rebote, la pelota se le escapó de las manos al interno ex Quilmes tras un roce con Matthews y los jueces tomaron la decisión más polémica de la serie: con 2 segundos por jugar, dieron la reposición para “9” y, entonces, se desató la celebración del pueblo “Patriota”. Si el próximo miércoles logra dar el golpe de nocaut en Mar del Plata, su fiesta será completa.

SÍNTESIS

9 de Julio (72): Diego Gerbaudo 19, Gastón Luchino 4, Josimar Ayarza 8, Jaz Cowan 8, Sam Clancy 12 (FI); Gastón Torre 9, Emiliano Martina 10, Pablo Orlietti 2. DT: Sebastián González.

Quilmes (70): Nicolás Ferreyra 10, Phillip Mc Hopson 24, Gregorio Eseverri 2, Axel Weigand 5, Clarence Matthews 16 (FI); Cedric Moodie 4, Louis Truscott 7, Facundo Piñero 2. DT: Roberto Martínez.

Parciales: 9 de Julio 19-19 Quilmes; 21-16 (40-35); 16-18 (56-53); 16-17.

Árbitros: Daniel Rodrigo, Fernando Sampietro y Fabio Alaniz.

Estadio: José “Gordo” Albert.

> Foto: Ligateunafoto.com